Gary Cooper, icono de estilo

gary cooper

Nacido en 1901, Frank James Cooper, conocido como Gary Cooper. Era hijo de padres británicos que se establecieron en Montana porque su padre adoraba el Oeste y compró allí un rancho. Era una familia de clase media alta, y su padre llegó a ser juez. De niño paso unos años estudiando en un colegio de Inglaterra, donde, en temas de moda, tuvo contacto con el British style.

Al empezar la guerra en Europa, el que sería el icono del estilo mundial regresa y trabaja en el rancho de ganado de su familia; allí se convierte en un autentico vaquero. También trabajará como guía en el Parque Nacional de Yellowstone, o fotógrafo y dibujante en el periódico local. Su profesor de teatro en el instituto consideró que no tenía ningún talento para actuar. Un accidente de coche le deja una ligera cojera que caracterizó su forma de caminar.

El actor versátil

Con su habilidad como jinete y la intención de ganar dinero, consigue un papel como extra en el cine mudo. Su buen debut le proporciona un contrato como actor para la Paramount Pictures. Sus inicios fueron duros y trabajó muchísimo, pero era alto, atractivo y pronto destacan sus maneras reposadas y su voz tranquila. Comparte cartel con grandes estrellas, que consolidan su nombre artístico ante el público y su fama de seductor.

Era un actor versátil, nunca se encasilló en un género. Interpretó papeles basados en personajes reales, comedias románticas, historias de gánsteres, cine bélico, filmes de aventuras en países exóticos y, sobretodo, westerns. En sus fotos de estudio daba la imagen del gentleman elegante y distinguido. En el cine se adaptaba con naturalidad y sus críticos reconocieron que su mayor cualidad era esa falta de artificio y teatralidad que aportaba verisimilitud a cada papel. Siempre en su estilo sobrio y caballeroso, reforzado por sus ojos azules y cara de buena persona. Nunca interpretó a un villano. Se sabe que tomó clases de drama con Michael Chekhov. No hizo teatro, y solo apareció en algún programa de televisión sin buena crítica.

Varias nominaciones al Oscar

Su primera nominación al Oscar fue por El Secreto de Vivir en 1936, del director Frank Capra. Le convirtió en uno de los actores mejor pagados de Hollywood. Consiguió su primer Oscar por su interpretación de héroe en El Sargento York (1941) y su tercera nominación consecutiva fue con Por quién doblan las campanas (1942), una adaptación de la novela de Ernest Hemingway, uno de sus amigos íntimos durante 20 años.

Otros amigos con talento fueron Pablo Picasso, Frank Sinatra, James Stewart, Clark Gable… Se le consideraba conservador, pero nunca denunció a ningún posible comunista ante el comité de actividades anti-estadounidenses y rechazó las listas negras. Su quinta nominación y segunda estatuilla fue por su interpretación de un honesto sheriff en el western Solo ante el Peligro (1952) que se considera una alegoría contra las listas negras y su mejor película.

Vida personal muy entretenida

Tras sus primeros años de conquistas y relaciones, fama de ser buen amante, acusaciones de gigoló, e incluso algunos rumores de homosexualidad, se casó con Veronica Balfe, en 1933. Ella era una dama de la alta sociedad de Nueva York, muy guapa, de familia multimillonaria y aristocrática, y le costó un poco conquistarla. Tuvieron una hija, María. El público los adoraba.

Pero el encantador actor tenía una vida personal bastante entretenida y se le conocieron discretas amantes. En 1949, la relación con la actriz Patricia Neal acaba en escándalo. La prensa les persigue, la mujer de Gary Cooper tiene que intervenir, su hija María llega a escupirle en público. Neal debe abortar. Gary Cooper regresa con su mujer, que le perdona pero afirma que nunca le concedería el divorcio por ser católica.
Tras 25 años en la cumbre, toda esta situación deteriora y cuestiona su imagen, y su reputación declinó. Realizó algunas películas mediocres hasta su regreso a las pantallas por la puerta grande con su carismática interpretación en “Solo ante el peligro”. Eligió sus siguientes películas con cuidado, y la experiencia le cambió un poco su actitud ante la prensa, el comunismo, la religión o la política. Era consciente de que mantener la imagen del honesto americano medio era lo mejor para mantener su carrera.

Anécdotas y hobbys de Gary Cooper

Hay numerosas anécdotas de su vida privada. Comía muchísimo, aunque durante años se mantuvo delgado sin esfuerzo. Le gustaban los deportes y se mantuvo en forma con la equitación, nadar, esquiar, tenis, golf, arquería o boxeo. Sin embargo fumaba mucho. Tuvo algunas operaciones menores de hernia, y en 1958 se hizo cirugía estética en la cara, con controvertido resultado. Tuvo una audiencia privada con el Papa Pio XII y se hizo católico por insistencia de su mujer y su hija.

Entres sus hobbys, los caballos y los perros, que criaba. La caza y la pesca; los automóviles que coleccionaba y arreglaba. Dibujar y vestir. Fue conocido por sus trajes a medida, y su afinidad hacia los colores y los estampados llamativos. Le gustaban los pañuelos de bolsillo, las bufandas. Sabia combinar el guardarropa más exclusivo europeo con la ropa casual y deportiva americana e ir perfecto para cada ocasión. Está documentado el interés de Gary Cooper por la moda.

Posiblemente el tabaco le provocó el cáncer operado en 1960. Aún rodó pero pronto le descubrieron metástasis, y optó por no recibir demasiado tratamiento. El icono del estilo moría en Beverly Hills en 1961, tras protagonizar su película número 92 y participar en 107, la mayoría en blanco y negro.

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